Protección de datos
RGPD y LOPDGDD aplicados a la operativa real: registros de actividades, EIPD, encargos de tratamiento y relación con la AEPD.
Asesoría legal especializada en protección de datos, inteligencia artificial y derecho digital, pensada para startups, ecommerce y equipos que necesitan una respuesta clara, no un informe de cien páginas.
«Los datos personales serán tratados de tal manera que se garantice una seguridad adecuada». Y ese principio, bien aplicado, es lo que separa un proyecto que escala de uno que acaba en sanción.
La protección de datos rara vez viaja sola: aparece junto a un producto de IA, un contrato de ecommerce o una ronda de financiación. Por eso el despacho cubre estos siete frentes de forma integrada.
RGPD y LOPDGDD aplicados a la operativa real: registros de actividades, EIPD, encargos de tratamiento y relación con la AEPD.
Cumplimiento del Reglamento de IA, evaluación de riesgo de sistemas, gobernanza de modelos y su cruce con la normativa de datos.
Condiciones de uso, cookies, comercio electrónico, responsabilidad de plataformas y relación con usuarios y proveedores tecnológicos.
Revisión legal de webs, tiendas online y aplicaciones antes del lanzamiento: lo que falta se detecta ahora, no en una inspección.
Asesoría legal integral en las etapas tempranas: estructura societaria, contratos con usuarios y proveedores, y compliance desde el diseño.
Protección de los signos distintivos y las invenciones del proyecto: registro de marcas, vigilancia y defensa frente a usos indebidos.
Titularidad y explotación de software, contenidos y bases de datos, con especial atención a las obras generadas o asistidas por IA.
Muchas consultas cruzan varias áreas a la vez. Escribe qué necesitas y te digo directamente cómo puedo ayudar.
Quien analiza tu caso es quien firma el informe y quien responde al teléfono. Un único interlocutor de principio a fin.
Una primera conversación para entender el proyecto, el nivel de riesgo real y qué urge resolver primero.
Revisión de la documentación, tratamientos de datos, sistemas de IA o contratos implicados, con foco en lo que aplica de verdad.
Plan de acción priorizado y presupuesto cerrado antes de empezar: sin sorpresas en la factura.
Implementación de lo acordado y acompañamiento continuo si el proyecto lo requiere.
Una consulta inicial breve suele bastar para saber qué hay que priorizar.